Variedades de portainjerto calabaza
6 variedades de portainjerto calabaza inscritas oficialmente en el Registro Nacional de Variedades Comerciales del MAPA.

El portainjerto de calabaza en pocas líneas
Los portainjertos de calabaza son híbridos interespecíficos entre Cucurbita maxima y Cucurbita moschata desarrollados específicamente como patrón para sandía, melón y pepino. Combinan el vigor radicular de C. maxima con la tolerancia a la fusariosis y al frío de C. moschata, ofreciendo un comportamiento agronómico muy superior al de cualquiera de las especies parentales por separado.
En España, estos híbridos son la base del injerto de la sandía y del melón sin pepitas en invernadero almeriense, murciano y manchego. Variedades como Shintosa Camel, RS-841 y Strong Tosa dominan el mercado profesional. La operación de injerto se realiza en planteleros especializados con técnicas semiautomáticas, sobre planta de 15-20 días con elevadísima estandarización (más del 95% de prendimiento).
Usos: exclusivamente como patrón portainjerto en cucurbitáceas profesionales. El fruto, si llegara a desarrollarse, no es comestible. Su valor reside en la transferencia al cultivo comercial de tolerancia a Fusarium oxysporum, vigor frente a estrés hídrico-térmico, y mejor absorción de nutrientes en suelos cansados.
Dato distintivo: el injerto de sandía sobre Cucurbita híbrida nació en Japón y Corea en los años 1920 como respuesta a la endemia de Fusarium en los suelos cultivados intensivamente. Su introducción en España data de los años 1990 y hoy más del 90% de la sandía y melón comercial almeriense se cultiva injertado. La técnica ha posibilitado mantener la rentabilidad del cultivo en suelos donde antes era imposible una rotación corta.